Scroll To Top

Cuando Se Trata del VIH, Sumérgete Profundamente

Daily Dose

A veces la vida se siente como una interminable serie de momentos de alegría y de tristeza, y apenas nos damos cuenta de como cada uno nos impulse de un momento a otro. Si bien la emoción de logro es fugaz, las consecuencias del error a veces puedan parecer una caida libre interminable.

Con la cuestión del VIH, aquellos que viven con el virus sienten como si fuera un error que nunca pueden resolver. Puede parecer que disminuira para siempre cualquier acto o un futuro exito. Pero este sentimiento ya sea si proviene del VIH o otros remordimientos — es el resultado de la verguenza y la culpa autoinducidas.

El VIH no es un error o una marca en tu contra, pero creer que eres menor que por eso ciertamente lo es.

Una vida sin fallos y sin pasos al revés no es una vida completa o interesante. Una vida que vale la pena mencionar está llena de emoción y de arrepentimientos, de amor y de angustias, de aventuras y de errores—y claro, esa vida también lleva el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS). 

Claro, evitar lo que te va a obviamente hacer daño (con relación al sexo o de otro modo) es una buena idea, pero, el crecimiento personal viene cuando uno evalúa las consecuencias de cometer errores que causan remordimiento. Desafortunadamente, para todos en este mundo, el estigma social y el gran miedo asociado con el VIH frecuentemente estorba la posibilidad de reconocer la verdad.

Muchas personas viviendo con VIH (VIH+) eligen vivir a la sombra de sus antiguos seres y creen que nunca recuperaran esa vida. Mientras tanto, las piezas se sientan frente a ellos esperando ser reunidas nuevamente para formar una persona nueva, mejorada y renovada.

Aprender a vivir con VIH puede compararse a aprender a aguantar la respiración bajo el agua. Tus pulmones te duelen con la sensación que explotarán y tendrás ganas de escapar a cualquier lado. Pero tan pronto el sufrimiento y la desesperación sosiegan, encuentras la paz bajo la superficie. Antes tú pensabas que estas profundidades serian inalcanzables, pero sin duda, tú las sigues explorando. 

He conocido demasiadas personas que se quedaron congeladas en el momento en que escucharon por la primera vez las palabras del médico diciendo “VIH-positivo/a.” Años mas tarde, todavia se esconden por detras de sus manos apretads y mojadas por las lagrimas sin encontrar la luz una ves mas. Este encarcelamiento autoimpuesto es la tragedia del VIH, además es un insulto a las personas que lucharon por vivir, pero perdieron la batalla.

Hay que aceptar la belleza de tus errores y perdonarte ahora mismo. No te esfuerces ni un minuto más castigándote por algo que no puedes cambiar. Por otro lado, encuentra la moraleja en tus fallos, aunque esto sea difícil o sin esperanza. Y después, guárdala en tu bolsillo y sigue con tu vida.

Aprender a como perdonarte a ti mismo por un diagnostico de VIH, o por cualquier otra cosa. Esta es la manera más fácil de liberarte de las opiniones y los juicios de los demás. Solo soltando las cosas que piensas te controlan, surge la manera de abrirte y estar a disposición de las cosas que quieres en tu vida. Nunca te rindas en tu derecho a la felicidad. Lucha por ella.

Respira. Sumérgete profundo. Y explora la belleza del mundo bajo el agua.

Redactor independiente Tyler Curry también contribuye como redactor por The Advocate y es el autor de A Peacock Among Pigeons. (@IamTylerCurry)

From our Sponsors

READER COMMENTS ()