Michaela Jae Rodriguez
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Op-ed: En Stonewall, A Lo Hecho, Pecho

Op-ed: En Stonewall, A Lo Hecho, Pecho

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Traducción por Milagros Irizarry-Alameda

El menosprecio, histórico y presente, de las maneras en que el racismo y la transfobia se intersecan para determinar quién está presente en la historia social y cómo dicha historia es presentada, y cómo una generación gay de activistas blancos perpetúa dichos conceptos, son las razones principales de un grupo de latinos LGBTQ  de Filadelfia para boicotear Stonewall, una película basada en los disturbios de Stonewall de 1969 en Nueva York. La película se estrenará a finales de septiembre del 2015. 

Durante las últimas semanas, tras la aparición del tráiler de la película, han aparecido varias opiniones, escritas por activistas distinguidos como Larry Kramer, establecidos, maduros y blancos que se identifican con la comunidad LGBTQ, quienes rechazan y nos echan en cara nuestra intención de boicotear Stonewall

Las corrientes solapadas de racismo y condescendencia son lo que ha impulsado a este grupo de latinos identificados como LGBTQ de Filadelfia a responder específicamente a la opinión escrita por Mark Segal, de Philadelphia Gay News y publicada por The Advocate, en la que dice por qué no bebemos boicotear la película Stonewall

Al señor Segal le causa "risa" y "enojo" la idea del boicot porque "casi toda la gente involucrada en los dos lados del asunto tienen una cosa en común: ninguno estaba allí." Señala además que "la supuesta falta de reconocimiento a las contribuciones de Silvia Rivera y Marsha P. Johnson en la película parecen ser las únicas razones para el boicot... Esto muestra una falta de entendimiento de nuestra historia común como miembros de la comunidad LGBTQ." Finalmente el señor Segal expresa preocupación en torno a la posible continuada marginalización de las comunidades transexuales pero concluye su opinión con el rechazo del boicot  preguntándose "¿cómo se puede boicotear algo que no has visto y que es una película de ficción basada en una historia real?" Entonces invita a los lectores a conocer la historia de la comunidad LGBTQ a través de libros, "Que es donde reside la verdad, no en tu cine local."

Como miembros de la comunidad LGBTQ que vive y trabaja en Filadelfia reconocemos que no estuvimos presentes durante los disturbios de Stonewall en 1969, no obstante, estamos aquí hoy gracias a las organizadoras latinas y negras Silvia Rivera, Marsha P. Johnson, Miss Major Griffin-Gracy, Storme DeLarverie y muchos más. Sus vidas y trabajo justifican nuestro enojo ante la continua explotación de sus historias.

Apreciamos el tiempo que el señor Segal ha dedicado a la organización Gay Liberation Front y a otras organizaciones influyentes de aquella era, pero el trauma provocado por el cruce entre formas solapadas de racismo, sexismo y transfobia no le permite a la comunidad latina LGBTQ  de Filadelfia el lujo de  aceptar la película Stonewall como simple entretenimiento. Además, los efectos del racismo y la pobreza en nuestras comunidades no nos proveen acceso fácil a nuestra historia a través de libros. Las investigaciones han demostrado la existencia de un menosprecio histórico y sistemático de las necesidades específicas de la comunidad LGBTQ latina en este país, incluidas la borradura o el achicamiento de nuestros roles en  libros de historia escritos por autores y peritos blancos miembros de la comunidad LGBTQ. En particular el autor David Carter quien repetidamente ha achicado las funciones realizadas por las mujeres de color transgeneristas antes, durante y después de los disturbios de 1969, especialmente en su libro titulado Stonewall

Como latinos jóvenes en los Estados Unidos, crecimos pensando que no había gente LGBTQ a quien pudiéramos admirar. Al no tener fácil acceso a nuestra historia a través de libros, muchos de nosotros dependíamos de conversaciones con otra gente de color y del cine para aprender nuestra historia. Nuestra perseverancia nos condujo hasta nuestros predecesores LGBTQ latinos. Dado que estos individuos vivieron, pelearon y murieron por nosotros, resentimos y no aceptamos las actitudes racistas y condescendientes del Sr. Segal y del Sr. Kramer.

Estamos enfadados porque el racismo y la transfobia continuamente nos relegan a papeles secundarios en la historia. Estamos enfadados porque el racismo y la transfobia alimentan las muchas voces que nos están diciendo que un boicot es algo extremo y que debemos sentirnos agradecidos de que al menos se ha hecho una película sobre los disturbios de Stonewall. Estamos enojados porque a unos hombres blancos de gran influencia en la comunidad gay les provoca "risa" y "enojo" nuestro coraje y resentimiento al ver cómo las diferentes formas de racismo y transfobia se intersecan para crear películas como Stonewall.

Como trabajadores y residentes de la comunidad LGBTQ latina de Filadelfia, creemos que la difusión de la película Stonewall no contribuye a la habilitación de las comunidades LGBTQ latinas ni de otras comunidades LGBTQ  de color, más bien, continúa reforzando formas solapadas y manifiestas de racismo. Como lectores del PGN y como miembros de la comunidad LGBTQ latina de Filadelfia, es nuestra responsabilidad el ver que los individuos y las instituciones poderosas tales como el Sr. Segal, el PGN y el Advocate cumplan con su responsabilidad hacia las necesidades de nuestra comunidad. Es por esto que:

  1. Demandamos que la comunidad LGBTQ blanca considere completamente cómo el racismo se interseca con otras formas de opresión tales como la transfobia, el sexismo y los privilegios de clase para determinar cómo la historia es interpretada y luego presentada al público en general. 
  2. Al Sr. Segal le pedimos que considere completamente cómo es que el racismo, la fobia transexual, el sexismo y los privilegios de clase lo han conducido a recomendar a los lectores a que accedan a "nuestra historia común" a través de libros escritos por hombres gay blancos, que se han negado a reconocer por entero los roles de las mujeres transexuales de color en los momentos más importantes del ahora moderno movimiento LGBTQ.  
  3. Le pedimos a la comunidad LGBTQ blanca que considere el enojo constante en que viven las comunidades de color cuando se nos pide que aceptemos  el  entretenimiento en su valor aparente, como si nosotros no supiéramos del impacto de una película de Hollywood ni de cómo se contarán las historias en los años por venir.
  4. Sr. Segal, le pedimos que no se ría ni se sorprenda cuando nuestra comunidad expresa su enojo mediante boicots.
  5. Sr. Segal, por favor, no compare su enojo con el nuestro.

La lucha por la libertad siempre ha sido y continuará siendo una experiencia compartida para nuestra comunidad. Dicho esto, demandamos que el Advocate, el PGN, el Sr. Segal y otros activistas LGBTQ, maduros y blancos, que cesen su complicidad con el sistema que constantemente disminuye la importante  contribución de los latinos queer en el comienzo del movimiento para los derechos civiles de la comunidad LGBTQ. Nuestra opinión no es un ladrillo pero sus palabras tienen peso. 

Esta pieza fue escrita en conjunto por los siguientes miembros Latinos de la comunidad LGBTQ de Filadelfia, en respuesta a la reacción violenta que las comunidades queer de color han recibido al expresar sus opiniones sobre el racismo y la transfobia que está muy extendido en la comunidad LGBTQ más grande;

Rafael Alvarez Febo

Miguel Andrade

Elicia Gonzales

Erika Guadalupe-Núñez

Brenda Hernandez

Edurne Irizarry

Louie A. Ortiz-Fonseca

Valentina Rosario

Naiymah Sanchez

Felipe Vazquez

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